¿Qué estás buscando?
al día en Tejera Consultores
Una de las mayores causas de preocupación de los autónomos suele ser siempre la jubilación. ver más
¿Cómo afrontar y sobrevivir a la vuelta a la rutina después de vacaciones? Hemos recopilado, las mejores recomendaciones para ayudarte a empezar septiembre con buen pie.ver más
El proceso de digitalización es crucial para que las empresas familiares en España puedan adaptarse a las exigencias del mercado actual y seguir siendo competitivas. ver más
síguenos

Las desigualdades sociales

Las desigualdades sociales

No solo son las guerras las que traen desastres de todo tipo. La recesión económica que explotó en 2008 dejó al desnudo y agravó hasta límites intolerables los problemas de la precariedad y la pobreza a determinados estratos de las poblaciones, y por tanto, apareció el durísimo fenómeno de la desigualdad alcanzando cotas que todavía hoy hacen temblar el estado de Bienestar, a los modelos presupuestarios europeos y de otras partes del mundo, y a la moral de la ciudadanía en su conjunto.

 

La crisis nos ha dejado desigualdades que han afectado directamente a las clases menos afortunadas y a determinados territorios especialmente vulnerables; estamos todavía inmersos  en la era de las desigualdades sociales y no conseguimos salir de ella.

 

La recuperación económica que se inició con cierta nitidez en 20015 en España, ciertamente, ha frenado la desigualdad, pero apenas logra reducirla y mucho menos doblegarla, y también ha afectado directamente al desarrollo de los territorios, como ejemplo muy llamativo aunque quizás excepcional,  puede citarse que  la riqueza por habitante de Madrid es el doble que la de Extremadura.

 

También en el ámbito internacional la frustración económica de los años de crisis ha propiciado enormes desequilibrios en las estructuras sociales y en el aspecto político el crecimiento en casi toda Europa de los partidos extremistas de izquierda y derecha. A su vez, se ha declarado un efecto llamada entre países que ejercen una fuerte atracción sobre los países pobres que jugándose la vida, quieren alejarse de la miseria o simplemente sobrevivir con dignidad lejos de sus lugares de origen.

 

Estas fuertes presiones y oleadas migratorias que han cogido desprevenidos a los países avanzados,  son el resultado de las grandes desigualdades en el mundo, y es muy deprimente constatar que una mayor desigualdad comporta o lleva aparejado un largo listado de problemas sociales: menor esperanza de vida, mayor mortalidad infantil, mayor consumo de drogas, fracaso escolar, mayor tasa de madres adolescentes, etc. etc., es decir, un auténtico drama que afecta a miles de familias.

 

En España, como antes se ha apuntado, la salida de la crisis es dispar debido a la estructura económica de cada territorio y esta disparidad probablemente seguirá provocando aumentos en las diferencias de desigualdad y bienestar que habrían de corregirse progresivamente. Por los informes que se van conociendo parece ser que vamos acercándonos a una situación de relativo volver a la situación anterior a la crisis, si ello es así como parece, es hora que tengamos respuestas a estos interrogantes.

 

¿Por qué no se ataja decididamente la desigualdad?. ¿Acaso no son mayores los costes sociales de la desigualdad que los costes económicos que implicaría reducirla?. ¿Es un una utopía acabar con la desigualdad en el Siglo XXI porque comporta un coste insoportable?

 

Quizás lo sea en términos económicos, pero nunca lo será en términos de justicia social.

 

Joaquin Tejera

Publicado
el 19-09-2017