¿Qué estás buscando?
al día en Tejera Consultores
Una de las mayores causas de preocupación de los autónomos suele ser siempre la jubilación. ver más
¿Cómo afrontar y sobrevivir a la vuelta a la rutina después de vacaciones? Hemos recopilado, las mejores recomendaciones para ayudarte a empezar septiembre con buen pie.ver más
El proceso de digitalización es crucial para que las empresas familiares en España puedan adaptarse a las exigencias del mercado actual y seguir siendo competitivas. ver más
síguenos

El modelo territorial

El modelo territorial

Uno de los requisitos que deben acreditar los altos responsables políticos en sus intervenciones públicas, es afinar cuidadosamente sus juicios de valor sobre cualquiera de los muchos e importantes asuntos que su cargo lleva implícitos, derivados de su gestión de gobierno, de la propia inercia parlamentaria, etc..., las expresiones de radicalidad por lo general, vuelven la espalda a quien las pronuncia, no deberían formar parte de su léxico, entre otras cosas porque decepcionan al ciudadano normal a quien no le gustan los improperios y sin embargo, sí acepta las respuestas o intervenciones bien fundadas y con la prudencia exquisita que debe exigirse en el desempeño de los cargos institucionales.

 

El reciente debate sobre los presupuestos de Aragón, nos trajo algunas frases del presidente Lambán que nos dejaron cierta sensación de desconcierto, más por el tono y las palabras de desconsideración que empleó en su intervención inicial sobre la dotación presupuestaria y eficacia de las comarcas, que por la propia cuestión de fondo; el presidente Lambán tuvo que acceder forzado a una modificación presupuestaria para las comarcas y arremetió sin contemplaciones contra estas entidades supramunicipales, asegurando que “el modelo comarcal ha resultado un fracaso”, excediéndose también en su crítica a las propias Cortes de Aragón que aprobaron hace ya algunos años la Ley de Comarcalización, porque en su criterio “fue una decisión exclusiva y unilateral del parlamento aragonés”, crítica que no deja de sorprendernos, viniendo de donde viene este poco afortunado comentario.

 

El tema de fondo, sin duda, es la distribución del poder territorial en Aragón, donde conviven los municipios, las comarcas y las diputaciones, en un modelo de buena convivencia que persigue el acercamiento a los pequeños pueblos de los indispensables servicios públicos que no pueden ofrecer por sí mismos la gran mayoría de municipios rurales aragoneses; en ese contexto, el papel de las comarcas resulta muy relevante porque esta institución está íntimamente ligada al paisaje rural y a la vivencia de la población de los pequeños núcleos rurales, tan abundantes en nuestra tierra; claro que quien no pueda estar de acuerdo con esta realidad, tan palpable y tan enriquecedora socialmente, pueda lanzar sus críticas articulando mensajes de duplicidad de funciones con otras instituciones, etc... 

 

modelo territorial, España, Comunidades AutónomasPor otro lado, también sigue en el ambiente de algún partido político la diana de las diputaciones provinciales, que, para algunos, han de desaparecer, y que, sin embargo para muchos han tenido y siguen teniendo una vida muy fértil de apoyo a los pueblos y a sus ayuntamientos. Es curioso, pero este debate no está en la calle, las familias rurales se encuentran cómodas con los servicios y las políticas sociales de proximidad que reciben y no solo no quieren perderlas sino al revés, dejarlas legislativamente aseguradas, sobre todo y en particular, aquellas que tratan de cubrir los nuevos riesgos que sufre la sociedad de hoy, tales como el envejecimiento y la dependencia, entre otros, y que hacen bien los gobiernos autonómicos en trasladar su protección hacia ámbitos institucionales como las comarcas; la pregunta es si las comarcas, ayuntamientos, diputaciones, funcionan razonablemente bien, ¿Por qué alguien se le ocurre que alguna de ellas hay que defenestrar?

 

Desechemos los planteamientos radicalistas, nunca traen cosas buenas, y situemos la panorámica actual de la distribución del poder territorial en un próximo horizonte de debate político abierto, sincero, sosegado y prudente, analizando cuidadosamente el funcionamiento de nuestras instituciones locales y en particular, la eficacia y la calidad de los servicios que nos aportan, porque por bien que funcione, sin duda, todo es digno de mejorarse y perfeccionarse, y es desde esa óptica, donde el gobierno debe abrir un amplio, riguroso y pausado debate cuya propuesta final, acabe consensuada entre todos los interlocutores políticos y sociales. Todos deberíamos ayudar para que ello se convierta en realidad.

 

Al final de aquel debate presupuestario, es de agradecer que el presidente suavizara notablemente su postura inicial proponiendo un “sosegado y consensuado” debate de la mano de la Federación Aragonesa de Municipios, Provincias y Comarcas, apuntando que, mientras tanto, y hasta que no se llegue a un nuevo acuerdo sobre el modelo territorial, “ningún servicio dejará de prestarse”.

 

Joaquín Tejera

Publicado
el 02-03-2016