Con motivo del Día Internacional de la Mujer, dedicamos este post a repasar la situación de la mujer emprendedora y autónoma en España.

A la hora de emprender, han sido los hombres los que tradicionalmente se han aventurado a crear su propia empresa. Pero desde hace unos años a esta parte, la situación en España ha cambiado y las mujeres han empezado a tener un papel verdaderamente relevante dentro de este colectivo.

Según el GME (Monitor Global de Emprendimiento) desde 2013 la brecha entre el número de hombres y mujeres que se deciden a emprender disminuye en España y hoy, el 45 % de los autónomos en España ya lo forman mujeres.

El perfil de la mujer emprendedora en nuestro país responde al de una mujer joven, de entre 25 y 34 años, preparada, el 50% de las mujeres autónomas en España cuentan con nivel educativo alto, y con gran ojo a la hora de detectar oportunidades de negocio, según destaca el mismo informe.

 

El liderazgo femenino

¿Existen diferencias a la hora de mandar entre hombres y mujeres?

Según investigaciones, las mujeres directivas y con cargos de responsabilidad acostumbran a pedir con mayor frecuencia opinión a sus subordinados y suelen ser más prudentes.

Por lo general, “están más motivadas para innovar y conseguir resultados” y  “evitan tomar riesgos”.

La mujeres, además, destacan por tener habilidades como el hecho de tener mayor capacidad de relaciones personales, son hábiles en la multitarea y en organizarse bien. Suelen apostar en mayor medida por la diversidad y acostumbran a tener mayor capacidad para trabajar en equipo.

 

Los retos

Las mujeres cargan en el mercado laboral, sin embargo, con una serie de dificultades a sus espaldas, y en muchas ocasiones su desarrollo profesional suele ser más complicado.

Uno de los grandes retos a los que se enfrenta la mujer trabajadora y especialmente la mujer emprendedora es el denominado techo de cristal. Una barrera invisible que les dificulta a la hora de acceder a puestos de dirección y responsabilidad. Hoy en España, tan solo el 12 % de los altos cargos directivos están ocupados por mujeres.

Otros factores como la brecha salarial (su sueldo es entre un 10% y un 20% inferior al de los hombres), la maternidad (en el 90% de los casos siguen siendo las mujeres las que solicitan la baja por maternidad), entre otros, dificultan la situación profesional del sexo femenino.

 

Cómo emprende el hombre o la mujer es diferente, sin duda. Pero, ¿manda mejor uno que otro? No lo podemos saber.

Eso sí, ambos pueden ofrecer estilos de liderazgo complementarios y los dos son necesarios y beneficiosos para el desarrollo empresarial y de emprendimiento de nuestro país.